Cara clase III: cóncava, larga, corta o asimétrica
Más que un mentón grande, es la relación entre el maxilar y la mandíbula, y con ella, todo el rostro.
Cómo es la cara clase III
En la cara clase III, al cerrar la boca los dientes de abajo quedan por fuera de los de arriba, en lo que se llama mordida invertida, o se tocan borde a borde. Puede que la mandíbula haya crecido más que el maxilar, que al maxilar le haya faltado desarrollo, o una combinación de ambas cosas, en las tres dimensiones. A veces hay antecedentes en la familia, aunque no es una regla.
Las caras clase III más frecuentes son:
Cóncava: el centro del rostro se ve hundido: pómulos aplanados, la punta de la nariz caída y una mandíbula que se ve grande, más que solo un mentón prominente.
Larga: el rostro además creció de más hacia abajo y, muchas veces, los dientes de adelante no se tocan. La contamos en Cara larga.
Corta: el rostro tiene poca altura; al cerrar, la mandíbula gira hacia adelante y el mentón se ve todavía más prominente, y casi no se ven los dientes de arriba. La contamos en Cara corta.
Asimétrica: la mandíbula creció más de un lado y el mentón se desvía. La contamos en Cara asimétrica.

Lo que se nota y lo que se siente
Estético: perfil cóncavo, mandíbula prominente, pómulos planos y un labio superior con poco soporte. La nariz puede verse caída, la zona bajo los ojos menos sostenida y, al sonreír, se ven más los dientes de abajo que los de arriba. Con los años, la falta de soporte del tercio medio puede hacer que el rostro envejezca antes de tiempo.
Funcional: cuesta cortar alimentos con los dientes de adelante, masticar es menos eficiente y algunos sonidos cuestan más o no salen tan claros. Cuando al maxilar le faltó desarrollo, la nariz y la vía aérea también pueden ser más estrechas, y se suman problemas para respirar.
Oral: los dientes que se tocan borde a borde se desgastan, y los de abajo, inclinados hacia adentro para compensar, pueden perder encía. Los de arriba suelen apiñarse por falta de espacio. A veces las articulaciones también se resienten (TTM).
Postural: la lengua descansa baja y adelantada, empujando a los dientes de abajo. Para que los dientes se encuentren, algunas personas acomodan la mandíbula hacia adelante o hacia un lado, y los labios se tensan para cubrir los dientes.
Cómo se trata
No hay una fórmula única. Cada caso se decide en particular, según lo que muestra tu diagnóstico, lo que tú prefieres y lo que el equipo ve para tu situación. Lo más frecuente es que la base sea el trabajo conjunto de la ortodoncia y la cirugía: los dientes, y cómo encajan, son la llave que hace que todo calce y se mantenga, y la cirugía lleva la estructura a una posición óptima y armónica. En la cara clase III, el objetivo es la armonía entre el maxilar y la mandíbula, con mejoras estéticas y funcionales en equilibrio. La planificación considera también pómulos, nariz, labios y la vía aérea: la nariz y el labio cambian con el maxilar, así que se planifican junto con él. Cuando la estructura llega a una posición armónica, los tejidos vuelven a sostenerse desde adentro y, en muchos casos, se observa un efecto rejuvenecedor, una especie de lifting reverso. En algunos casos, la cirugía puede ir primero: lo contamos en Surgery first. Según el caso, se suman otras especialidades o procedimientos del rostro. Todo se planifica antes sobre el clon digital de tu rostro; el camino completo está en El proceso.
Una Clase III se entiende mejor en un estudio virtual que en el espejo. En la evaluación vemos tu caso completo y las opciones que tienes.
Preguntas frecuentes
¿La Clase III es hereditaria?
A veces hay antecedentes familiares, pero no es una regla. Lo importante es entender cómo creció tu rostro: si fue más la mandíbula, menos el maxilar o una combinación de ambas cosas. Eso se estudia con exámenes virtuales y es lo que define el plan de tratamiento.
¿Se opera solo la mandíbula si es la que se ve grande?
No necesariamente. Muchas veces la mandíbula se ve grande porque al maxilar le faltó crecimiento, y eso también explica los pómulos aplanados o la punta de la nariz caída. Según tu caso se trabaja el maxilar, la mandíbula o ambos, porque el equilibrio del rostro depende de cómo se relacionan entre sí. La planificación virtual permite comparar las opciones antes de decidir, y las revisamos contigo.
¿Se puede resolver solo con ortodoncia?
En algunos casos, la ortodoncia de compensación es una alternativa válida. Acomoda los dientes sin mover el hueso, con objetivos más acotados y, en ciertos casos, con consecuencias que no son las ideales. Revisamos contigo cada camino para que decidas con información clara.
¿Me va a cambiar la voz?
No. La voz no cambia con la cirugía ortognática. Lo que puede volverse más fácil es pronunciar algunos sonidos, porque los dientes y la lengua encuentran un espacio más armónico. Sigues sonando como tú.
¿Puedo ser candidato a surgery first?
Es posible, en algunos casos. En surgery first la cirugía va al inicio y la ortodoncia después, siempre con una coordinación precisa entre cirujano y ortodoncista. Si tu caso califica se define en la evaluación, con tus exámenes.
¿Cuándo se puede operar una Clase III?
Cuando el crecimiento craneofacial se ha estabilizado. En la Clase III este punto importa especialmente, porque la mandíbula puede seguir creciendo por más tiempo; por eso se evalúa caso a caso y, si hace falta, con controles antes de decidir.
¿Conoces a alguien a quien le serviría leer esto?
Compártelo por WhatsApp o Instagram. Es información para entender, no un diagnóstico.